Combatiendo el frío con las candelas y el vino del terreno
El ayuntamiento repartió entre las 44 candelas inscritas 5 tractores de leña y 15 arrobas de vino

La ola de frío siberiana que azota España eligió un mal día para hacer su entrada en Alhama: el Día de la Candelaria.
A pesa de ello, la gente no se refugió en sus casas, sino que salió a combatirlo con una buena hoguera, chocolate caliente, vino del terreno y un paseo en el “meceor”.
Sin duda, los primeros en comenzar la fiesta fueron el Centro de Educación Permanente “Alhucema” y el Centro de Día, ambos en la Plaza del Rey. Allí, un gran número de personas se congregaron en torno a dos hogueras, mientras degustaban las migas ofrecidas por el Ayuntamiento y preparadas por los usuarios del Centro de Día. Alrededor de 50 barras de pan que fueron convertidas en uno de los platos típicos de esta jornada, en la que tampoco faltó el chocolate caliente y un buen vasito de vino del terreno. Y todo ello amenizado por las canciones populares de esta fecha y los paseos en el “meceor”.

Tras ellos, el resto de candelas fueron haciendo su aparición, iluminado cada vecindario con la tenue y cálida luz de la hoguera, más necesaria que nunca en la fría noche que ayer vivió Alhama y alrededor de la cual la charla, las risas y el ambiente festivo fueron cobrando fuerza.
Los encerraderos, la Plaza Duque de Mandas, el Paseo, los tajos, la calle Enciso y la calle la Cruz, fueron algunas de las candelas más lucidas por el número de personas, pero también por la minuciosidad a la hora de preparar la fiesta: muñecos de paja, “meceores”, chocolate, churros, roscos, dulces y, por supuesto, panceta, pinchitos, chorizo y demás productos de matanza que calentaban el estómago al tiempo que la hoguera las manos y pies de los que, a pesar de las bajas temperaturas, no quisieron perderse esta costumbre tan ancestral y arraigada en el municipio.


















La ola de frío siberiana que azota España eligió un mal día para hacer su entrada en Alhama: el Día de la Candelaria.
A pesa de ello, la gente no se refugió en sus casas, sino que salió a combatirlo con una buena hoguera, chocolate caliente, vino del terreno y un paseo en el “meceor”.
Sin duda, los primeros en comenzar la fiesta fueron el Centro de Educación Permanente “Alhucema” y el Centro de Día, ambos en la Plaza del Rey. Allí, un gran número de personas se congregaron en torno a dos hogueras, mientras degustaban las migas ofrecidas por el Ayuntamiento y preparadas por los usuarios del Centro de Día. Alrededor de 50 barras de pan que fueron convertidas en uno de los platos típicos de esta jornada, en la que tampoco faltó el chocolate caliente y un buen vasito de vino del terreno. Y todo ello amenizado por las canciones populares de esta fecha y los paseos en el “meceor”.

Tras ellos, el resto de candelas fueron haciendo su aparición, iluminado cada vecindario con la tenue y cálida luz de la hoguera, más necesaria que nunca en la fría noche que ayer vivió Alhama y alrededor de la cual la charla, las risas y el ambiente festivo fueron cobrando fuerza.
Los encerraderos, la Plaza Duque de Mandas, el Paseo, los tajos, la calle Enciso y la calle la Cruz, fueron algunas de las candelas más lucidas por el número de personas, pero también por la minuciosidad a la hora de preparar la fiesta: muñecos de paja, “meceores”, chocolate, churros, roscos, dulces y, por supuesto, panceta, pinchitos, chorizo y demás productos de matanza que calentaban el estómago al tiempo que la hoguera las manos y pies de los que, a pesar de las bajas temperaturas, no quisieron perderse esta costumbre tan ancestral y arraigada en el municipio.


















